Cuando NO es apnea del sueño

Cuando NO es apnea del sueño

apnea del sueño La apnea del sueño es un síndrome que se diferencia de otras patologías denominadas parasomnias o disomnias. Hemos hablado del SAOS en diferentes ocasiones pero merece la pena echar un repaso a otros síndromes que forman parte de las afecciones del sueño y que causan insomnio o sueño poco reparador. Si bien es cierto que el síndrome de apnea obstructiva del sueño es una entidad propia, suele confundirse con otros de estos síndromes. Incluso en el saber popular se confunde con narcolepsia o sonambulismo que son, quizás, los síndromes más conocidos de las denominadas parasomnias. Pero antes de entrar en materia deberíamos distinguir las diferentes fases del sueño  ya que según en la que nos encontremos se pueden dar un tipo de alteraciones u otras. Existen cuatro fases del sueño y una última denominada REM. Las fases van progresando, en las primeras etapas el sueño es más liviano (fase I y II) hasta la IV etapa donde el sueño es más profundo, luego entramos en fase REM y así sucesivamente durante toda la noche. Estos son los ciclos del sueño que se repiten constantemente pero ciertas patologías alteran su cumplimiento y el ritmo normal del sueño. Vamos pues a nombrar los trastornos del sueño más comunes que se distinguen del SAOS y que necesitan un diagnóstico diferencial con una polismnografía completa. En el grupo de las disomnias (alteraciones del sueño que hacen difícil la conciliación o el mantenimiento de éste) encontramos en este grupo al anteriormente mencionado SAOS o la narcolepsia, insomnio secundario a fármacos/estrés, etc. En el grupo de las parasomnias (alteraciones de la conducta mientras dormimos que se asocian con un despertar) nos encontramos con síndromes que ocurren solo en algunas fases del sueño a diferencia de las disomnias, que se dan en cualquier estadío del sueño. Aquí aparecen tales como el sonambulismo o terrores nocturnos que ocurren al despertarse. Los somniloquios (hablar durmiendo) y calambres nocturnos que ocurren en la transición de vigilia a sueño. Por último tenemos las parasomnias que ocurren cuando estamos en fase REM que son por ejemplo las pesadillas y parálisis del sueño. Por último hay otras parasomnias que ocurren a lo largo de la noche como seria el bruxismo (apretar o rechinar los dientes), eneuresis (ganas de miccionar frecuentemente durante las noches), ronquidos primarios, etc. Las alteraciones del sueño pueden estar asociadas a otras enfermedades que nada a ver tienen con la apnea del sueño y es de vital importancia hacer un buen diagnóstico diferencial para realizar el tratamiento más adecuado a cada caso. Las pruebas diagnósticas actuales son la poligrafía respiratoria en domicilio (donde se buscan específicamente las apneas y su tipo) y la polisomnografía (donde se buscan otras parasomnias y dismonias a parte de las apneas que están causando la alteración del sueño). Si tiene una somnolencia diurna excesiva e inexplicable no dude en acudir a su médico de referencia y detallarle los síntomas que tiene. Con toda la información que el médico recopile le prescribirá una prueba u otra para así tener un diagnóstico diferencial temprano.

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