Cómo la melatonina te ayuda a envejecer aún mejor

Cómo la melatonina te ayuda a envejecer aún mejor

La melatonina es una hormona que nuestro cuerpo produce de manera natural, y que tiene efectos beneficiosos en diversas áreas de la salud, especialmente en la del descanso, donde es sobradamente conocida.

Sin embargo, recientes estudios, avalados por otras investigaciones anteriores, dan a entender que la melatonina puede ser uno de los elementos que nos permiten sumar años con una mayor calidad de vida, e incluso, visible y estéticamente mejores.

El profesor Jesús Fernández-Tresguerres, catedrático de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y experto en medicina antiedad, ha venido sistemáticamente avalando que la melatonina debe usarse a diario, a fin de prevenir los efectos nocivos de la edad en el organismo.Afirma que parte de las alteraciones debidas al envejecimiento ocurren por la disminución de algunas hormonas a consecuencia de la edad, como son la del crecimiento, la melatonina y las hormonas sexuales.

Estas tres hormonas tienen efectos beneficiosos sobre el control de los radicales libres y el estrés oxidativo implicados en el daño al ADN, lípidos, deterioro de los tejidos, aterosclerosis, enfermedad neurovegetativa, descalcificación ósea

En especial la melatonina elimina los radicales libres y cualquier antioxidante indirecto y ya existen muchos estudios que la implican desde hace años, en la regulación del sueño,  del sistema inmunitario y de la temperatura corporal.

Esta regulación que a partir de los 40-50 años comienza a alterarse y a desincronizarse, lo que constituye un signo de envejecimiento y los niveles de melatonina en plasma a estas edades son hasta del 35% menores que en la juventud. 

Se han llevado a cabo estudios experimentales en laboratorio que han mostrado que se puede prevenir y disminuir la velocidad de crecimiento de algunos tumores, como el cáncer de mama, por lo cual se cree que tiene efectos anticancerígenos, y también que puede retrasar el envejecimiento y proteger las células del daño por radiación y radicales libres al activar las síntesis de enzimas antioxidantes y producir células inmunitarias.

La melatonina y el envejecimiento: dos factores interrelacionados

Lo cierto es que mejorando el sueño, es previsible que mejore la calidad de vida en general, porque el descanso es esencial para cualquier actividad. Pero es evidente que descansar bien es un enorme beneficio para cualquier organismo, joven o adulto.

No solo se ha demostrado que mejora el descanso y el estrés, dos factores de riesgo cardiovascular sino también para la salud bucodental. En fin, que aporta un beneficio generalizado para la salud.

Como decimos, hay estudios que avalan la posibilidad de que con la melatonina oral, la mejoría tanto en los aspectos del sueño cronobiológicos y estimulantes de sistema inmunitario está asegurada. Su utilización debe ser siempre bajo prescripción médica.

Dice el profesor Fernández-Tresguerres que deben estar controladas la dosis y sus posibles efectos secundarios por un médico, preferiblemente endocrinólogo o experto en medicina antiedad, que realice una evaluación global del estado de salud mediante un estudio analítico que permita individualizar estrategias terapéuticas para aumentar la longevidad con un buen nivel de calidad de vida.

Solamente hay que tener cuidado con las enfermedades autoinmunes y en algunos casos de extrema sensibilidad al fármaco que obliga a dosis muy bajas. También en algunos casos raros donde en vez de inducir el sueño hace lo contrario.

En Estados Unidos se vende como suplemento dietético unido al calcio y vitamina B6 y la consumen 30 millones de personas. En España está autorizada desde el año 2007, al igual que en Europa. Sin embargo a la venta sin receta solo pueden encontrarse dosis de un máximo de 1,8 mg que sirven solamente para la inducción de sueño.

La melatonina frena el deterioro causado por el envejecimiento a partir de los 40 años, según ha explicado Darío Acuña, catedrático de Fisiología de la Universidad de Granada, coordinador de la red temática de investigación cooperativa sobre envejecimiento.

Se ha comprobado que la melatonina que produce la glándula pineal, situada en el centro del cerebro, depura los radicales libres de oxígeno y frena la producción de óxido nítrico, una doble actividad antioxidante y antiinflamatoria que protege del envejecimiento.

Pero cuando su producción decae -en un 25 por ciento a partir de los 40 años-, comienzan a aparecer los signos del estrés oxidativo y nitrosativo que se agudizarán cuanto mayor sea el déficit de esta hormona que regula el ciclo circadiano.

Los restantes órganos del cuerpo también producen melatonina, aunque con una función bien distinta, la de mecanismo de defensa contra cualquier tipo de toxicidad.

Según el especialista, cuando se trata de prevenir el envejecimiento la dosis de melatonina exógena tiene que incrementarse con la edad, acorde con el déficit de producción en la pineal.

Hacia los 40 años se comienza con 3-5 mg diarios, que subirán hasta 10 entre los 50 y los 55 años. A partir de los 60-65, y hasta el final de la vida, se administran como mínimo 15 mg, ya que la producción orgánica es prácticamente nula.

Pero advierte de la inutilidad de administrar melatonina para evitar las alteraciones de la vejez si no se compagina con hábitos saludables como la dieta equilibrada, ejercicio moderado y mantenimiento de la actividad cognoscitiva. Otros usos más conocidos de la melatonina son la prevención del jet-lag, y la regulación del insomnio de causas no orgánicas, sustituyendo en algunos casos a las benzodiacepinas.

Acuña ha mostrado los resultados de estudios experimentales con melatonina en ratones con senescencia acelerada que en los animales tratados con melatonina desde el primer mes de nacimiento, aunque también aparezcan ciertos daños en el corazón y el hígado, se observa una reducción relevante de patologías asociadas con la edad.

“Es más, hay repercusión cognitiva: los ratones placebo eran incapaces de aprender nada nuevo a los diez meses, mientras que los tratados con melatonina seguían como en etapas anteriores y ni siquiera tenían apariencia de ratones viejos” Indica.

Asimismo, ha reconocido que sobre la melatonina no se publican artículos en los medios de comunicación, no se generaliza el debate sobre su uso y su distribución y no se genera la emoción sobre las ventajas de su utilización para retrasar el envejecimiento, por la simple razón de que por ahora no se puede patentar y por tanto, no hay razones financieras para su comercialización.

También, recientemente el Dr. Darío Acuña Castroviejo, que dirige un ensayo clínico pionero para tratar con melatonina la principal causa de muerte en las UCIS, ha podido probar que la melatonina, también conocida como hormona del sueño, puede retrasar el envejecimiento. Según el Dr. Acuña, la melatonina es la pila que activa el reloj biológico del organismo, la encargada de regular el patrón del sueño y la vigilia.

Es decir, que más allá de ayudar a conciliar o regular los ciclos de sueño, la melatonina es una auténtica hormona de juventud. Es un antioxidante excepcional y actúa como protector del daño oxidativo.

Es incluso más potente que las vitaminas C y E. La sintetizamos de forma natural en la glándula pineal, en el cerebro, pero a partir de los 35-40 años sus niveles en el organismo descienden y es aquí dónde empieza el declive.

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