El estrés como accidente laboral 

El estrés como accidente laboral 

Es, posiblemente, la enfermedad psicológica más extendida del mundo  y cada año los nuevos casos se multiplican. El estrés puede llegar a condicionar la vida de muchas personas y afectar a su día a día, a sus relaciones personales e incluso a su salud pero ¿qué ocurre cuando dicho estrés es ocasionado en su totalidad por el trabajo? El estrés, una enfermedad silenciosa.

Basta echar mano del art. 115-2-e, LGSS y buscar el concepto “accidente laboral”. Nos referimos a “las enfermedades que no teniendo la consideración legal de enfermedad profesional, contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución del mismo”. Por tanto, ¿puede ser el estrés una de ellas? El análisis de las causas que han llevado al trabajador a este estrés debe ser analizado pormenorizadamente. 

Cuando hablamos de estrés como accidente laboral no hablamos de la presencia ipso facto de un informe psicológico o psiquiátrico que así lo dictamine, sino de un estado de ansiedad fruto de la actividad laboral concreta. Y es que en nuestro país, ya existen antecedentes de esta consideración del estrés como accidente laboral. Por ejemplo, en una sentencia dictaminada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, se falló a favor del demandante reconociendo el estrés como accidente laboral. 

Un trabajador del sector del marketing, sometido a una situación de ansiedad  y tensión importante y a un gran volumen de trabajo -por el cual podía incluso ascender de puesto, según un proyecto de la empresa-, llegó a padecer un ictus. Tras descartarse de que el afectado no sufría de otra patología previa que pudiera haberle ocasionado este ictus, el TSJA consideró que la relación entre este accidente y su importante carga de trabajo, le ocasionó dicha dolencia. 

En el caso de que un trabajador o trabajadora defienda su carga de estrés como accidente laboral, la intervención de un perito psicológico es vital en estos casos. Éste realizará una evaluación del entorno que rodea al trabajador y de otros estresores objetivos, aquellos indicadores que sirven para evaluar el estrés diario del trabajador en el ambiente laboral. Con ello, se pretende descartar que se trata o de una simulación o de que éste se haya dentro de un ámbito subjetivo de estrés laboral.  

Una enfermedad silenciosa 

En España el 62% de los trabajadores está más estresado ahora que hace cinco años y una de cada cuatro bajas laborales se encuentra ya relacionada con el estrés, según datos de la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT). A nivel europeo, el estrés laboral afecta a 40 millones de personas lo que implica un coste de 20.000 millones de euros para el estado y las empresas. Lo grave es que apenas el 26% de las empresas ha adoptado medidas para reducirlo. 

¿Cómo actuar frente a él? el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Laboral de Estados Unidos establece las siguientes medidas preventivas que deberían llevarse a cabo en los lugares de trabajo para evitar el estrés laboral, una enfermedad silenciosa que en ascenso: 

Horario de trabajo: hay que mediar con los horarios de trabajo y que éstos eviten conflictos con las exigencias y responsabilidades externas al trabajo. Además se recomienda que estos horarios sean estables y predecibles. 

Participación/control: Se llama a las empresas a que los trabajadores aporten ideas a las decisiones y acciones que afecten cada día a su trabajo. 

Carga de trabajo: ¿Podemos aguantar la carga de trabajo que tenemos? Hay comprobar que las exigencias de trabajo y la compatibilidad con las capacidades y recursos del trabajador, además de permitir su recuperación después de tareas físicas o mentales particularmente exigentes. 

Contenido: Es mejor diseñar las tareas de forma que signifiquen sentido, estímulo, sensación de plenitud y la oportunidad de hacer uso de las capacitaciones. 

Roles: Imprescindible el definir claramente los roles y responsabilidades en el trabajo. 

Entorno social: Debemos crear oportunidades para la interacción social, también el apoyo moral y la ayuda directamente relacionados con el trabajo. 

Futuro: Se aconseja a las empresas y cargos evitar la ambigüedad en temas de estabilidad laboral así como fomentar el desarrollo de la carrera profesional.   

Share this post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *