Los problemas de sueños en niños con síndrome de Down

Los problemas de sueños en niños con síndrome de Down

Los problemas de sueños en niños con síndrome de Down

Lograr un sueño de calidad es particularmente difícil de conseguir en niños con síndrome de Down, de hechos los problemas de sueño en este colectivo pueden persistir incluso en la edad adulta.

Según un informe publicado por el Instituto Nacional de Salud de EEUU, el 76% de los niños con síndrome de Down experimentan dificultades con el inicio del sueño, la calidad del sueño REM y la capacidad de permanecer dormidos.

Los problemas de sueño que enfrentan los niños con síndrome de Down a menudo afectan otros aspectos de su desarrollo en el futuro. De hecho, la misma investigación afirma que la falta de sueño en la infancia puede afectar negativamente al aprendizaje, la memoria y el desarrollo del lenguaje. Los impedimentos en el desarrollo del lenguaje son un resultado particularmente común de la ineficiencia del sueño en niños con síndrome de Down.

Puede haber múltiples causas de falta de sueño en los niños con síndrome de Down, y es mejor consultar primero con un médico especializado para analizar lo que está sucediendo con éste.

Dos son las causas más comunes de trastornos del sueño en los niños con síndrome de Down: problemas físicos del sueño relacionados con la respiración y los problemas conductuales del sueño. El primer paso para diagnosticar y tratar el problema del sueño de un niño es averiguar si el problema es físico o conductual.

El problema del sueño físico más común relacionado con la respiración es la apnea obstructiva del sueño, donde según otro estudio el 31% de los bebés con síndrome de Down tienen apnea obstructiva del sueño.

La apnea obstructiva del sueño es, en muchas ocasiones, responsable del sueño inquieto, los ronquidos y los jadeos en comparación con los niños con un desarrollo común. Esta mayor probabilidad se debe a anomalías físicas asociadas con el síndrome de Down, como vías respiratorias superiores más estrechas, lenguas y amígdalas más grandes, tono muscular más flojo y propensión al sobrepeso.

Por lo general, se recomienda que se realice un estudio del sueño antes de los cuatro años en niños con síndrome de Down. Después del estudio del sueño, optar por una una máquina de CPAP para ayudar a mantener abiertas sus vías respiratorias es una de las mejores opciones, sino la mejor opción posible en estos casos.

Una segunda causa común de la falta de sueño son los problemas de comportamiento que prevalecen en los niños con síndrome de Down. La mayoría de los problemas de comportamiento caen bajo el paraguas de los principios de higiene del sueño, donde el cumplimiento de estos principios ayuda a que el niño se duerma y permanezca dormido.

Cómo mejorar el sueño en niños con síndrome de Down

Establece una rutina clara y regular. Establece un conjunto de actividades rutinarias relacionadas con la hora de dormir. Los niños con síndrome de Down responden con mayor eficacia a las indicaciones visuales. La perseverancia en este caso lo es todo: realiza las mismas actividades cada noche durante la última hora antes de acostarse.

Premia y refuerza el buen comportamiento. Ten en cuenta que si bien las recompensas sociales como los elogios y los abrazos a menudo funcionan con los niños que tienen síndrome de Down, para algunos niños no. En este caso, debes ser creativo y encontrar otros incentivos, como un pequeño regalo.

Los sistemas de recompensa que dan estrellas u otras fichas positivas hacen que la hora de dormir se asocie con menos ansiedad y emociones positivas.

Crea un ambiente relajante a la hora de acostarse. Esto es esencial para reducir la ansiedad causada por los desafíos físicos y de comportamiento asociados con el síndrome de Down. Haz que su dormitorio sea solo para dormir, comprueba que tiene una ropa de cama y un colchón cómodos. Haz que todo su entorno sea propicio para dormir.

Los padres, a su vez, también experimentan privación del sueño, donde es esencial garantizar la calidad de vida tanto para los padres como para el niño al abordar los problemas del sueño. Esta falta de sueño de los padres hace que sea más difícil implementar un manejo de la situación idónea durante el día, lo que a su vez puede conducir a un aumento de los problemas de comportamiento durante la noche al intentar llevar a su hijo a la cama. Hay varios desafíos de enseñanza y aprendizaje por tener un hijo con síndrome de Down, y el sueño es sin duda uno de ellos.

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