Los trastornos de sueño más comunes en pacientes psiquiátricos

Los trastornos de sueño más comunes en pacientes psiquiátricos

Los pacientes psiquiátricos son personas con diversas afecciones en sus conductas, una de las más afectadas es, sin duda, las jornadas de sueño, generando complicaciones en su diagnóstico inicial, por lo que es sumamente importante detectar específicamente el trastorno que padece el paciente, para poder atacarlo cuanto antes, y así, poder garantizarle una mejor calidad de vida.

Los trastornos de sueño son cuadros clínicos que puede padecer cualquier persona y que consisten en diferentes tipos de interrupciones físicas que impiden llevar una jornada de descanso efectiva y saludable. Los trastornos de sueño suelen ser más intensos en los pacientes psiquiátricos, ya que, por lo general, estas personas están sometidas a tratamientos que alteran su desempeño físico y mental, incidiendo directamente en las horas de sueño.

El primer paso para poder tratar los trastornos de sueño de forma asertiva, es realizando un diagnóstico exhaustivo para poder especificar qué tipo de trastorno tiene la persona y en función a eso diseñar el tratamiento idóneo. En esta etapa es necesario determinar si la persona es paciente psiquiátrico, para descartar la posibilidad de que su trastorno de sueño sea una consecuencia de algún tratamiento previo. De ser así, será necesario evaluar otras posibilidades para no afectar la efectividad del tratamiento anterior.

Para poder detectar el tipo de trastorno de sueño que puede tener una persona, sea paciente psiquiátrico o no, deberán medirse los rangos de tiempo de las horas de sueño, ya que esta variante es la que permitirá establecer el patrón de cada trastorno. Entre los tipos de trastorno más comunes se encuentra el insomnio, apnea del sueño, hipersomnia, trastornos del ritmo circadiano y parasomnia. La importancia de saber qué tipo de trastorno es radica en que cada uno de ellos puede incidir en la salud de las personas de forma específica.

Diferencia entre insomnio y apnea del sueño

Uno de los diagnósticos más comunes a la hora de evaluar a los pacientes en general es determinar que sufren de insomnio, cuando su principal síntoma es no poder dormir, a pesar de estar cansados. Sin embargo, en muchos casos, puede ser que no se trate del insomnio tradicional, sino que, se podría estar hablando de un cuadro más complejo como es la apnea del sueño, un trastorno mucho más comprometedor, ya que incide en la capacidad de respiración cuando el paciente está dormido.

La principal diferencia entre el insomnio y la apnea del sueño es que el insomnio puede ser corregido de una manera más sencilla, mientras que la apnea del sueño requiere un tratamiento mucho más elaborado. Con la apnea del sueño, el paciente no puede respirar con normalidad cuando duerme, a diferencia de cuando está despierto que no tiene esta complicación, por lo que los riesgos son más altos. En este caso se debe reeducar al paciente para que pueda respirar mejor y no interrumpa sus horas de sueño.

Trastornos del sueño más comunes en pacientes psiquiátricos

Si bien el insomnio y la apnea del sueño se presentan en un alto porcentaje de la población, existen otros trastornos del sueño que pueden llegar a ser más comunes en los pacientes psiquiátricos, ya que son perfiles mucho más complicados al momento de poder establecer conductas sanas de descanso. El primero de esos trastornos es la hipersomnia, un trastorno donde el paciente no se puede quedar despierto durante el día, comprometiendo su capacidad productiva, y en muchos casos invirtiendo sus horarios.

Otro caso muy común en los pacientes psiquiátricos es la parasomnia, un trastorno mucho más complicado de manejar, ya que el paciente desarrolla conductas inusuales cuando está dormido, poniendo en riesgo su integridad física en los casos más extremos. Lo más común es que sean personas que hablen dormidas, que se levanten, caminen o se muevan, mientras que otros pueden incluso hablar o comer. En menor medida se presenta el trastornos del ritmo circadiano donde el principal problema es lograr mantener un ciclo de sueño-vigilia reparador.

 

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