Contaminación y Apnea del Sueño

Contaminación y Apnea del Sueño

La contaminación en el aire podría incrementar las
posibilidades de sufrir apnea del sueño

No podemos continuar así. Cada día al levantarnos y cada vez más respiramos más
contaminación al salir a la calle. Algo que ya provoca de forma directa e indirecta
millones de muertes al año en todo el mundo e incluso ayudando a que proliferen
nuevas patologías como sería el caso de la apnea del sueño.

La reducción de emisiones originadas por combustibles fósiles está alcanzando cada
vez más cuotas desesperantes y, parece, que poco están sirviendo los esfuerzos de
algunos gobiernos por reducirlas. De hecho según cifras oficiales, más de 500.000
personas mueren cada año solo en Europa debido a respirar este tipo de aire. Para
otros cientos de miles, la situación es más lenta y dolorosa con la aparición de ciertas
dolencias que pueden perjudicar su calidad de vida.

Según una investigación publicada en la prestigiosa Annals of the American Thoracic
Society, cada vez más personas ven alterado su sueño cada noche por respirar más aire
contaminado del permitido, y lo malo es que no lo saben. El libro “La asociación de la
contaminación del aire ambiente con la apnea del sueño: el estudio multiétnico de la
aterosclerosis” advierte que existe una relación entre la apnea obstructiva del sueño y
los aumentos en dos de las vías aéreas más comunes y contaminantes: la
contaminación de partículas finas, conocida como PM2.5, y el dióxido de nitrógeno
(NO2), un contaminante relacionado con el tráfico.

De hecho, estudios anteriores han demostrado que la contaminación del aire afecta la
salud de los pulmones y el corazón, pero solo unos pocos estudios se centraban en
analizar cómo la contaminación del aire podía afectar el sueño. Y es que, según el
Doctor Billings, autor principal del estudio y profesor asociado de medicina en la
Universidad de Washington, “la contaminación del aire es perjudicial para el sueño,
dado que la contaminación del aire causa irritación, hinchazón y congestión de las vías
respiratorias superiores, y también puede afectar a las partes del cerebro y el sistema
nervioso central que controlan los patrones de respiración y el sueño".
Los investigadores analizaron para ello datos de 1.974 participantes en el Estudio
Multiétnico de Aterosclerosis (MESA) que también se inscribieron en los estudios de
Contaminación del Sueño y Aire de MESA. Los participantes, con una edad promedio
de 68 años, eran un grupo diverso: el 36% eran blancos, el 28% negros, el 24 %
hispanos y 12% asiáticos. De hechos, casi la mitad, el 48%, sufría apnea del sueño.

Cómo se hizo el estudio
Mediante el uso de mediciones de contaminación del aire recopiladas en cientos de
sitios de monitoreo de la Agencia de Protección del Aire y del Medio Ambiente de
MESA en seis ciudades de los EE. UU. Además de las características del entorno local y
sofisticadas herramientas estadísticas, el equipo de investigación pudo estimar las
exposiciones a la contaminación del aire en el entorno de cada participante. El estudio
encontró que las probabilidades de un participante de tener apnea del sueño
aumentaron.

– 60% por cada 5 microgramos por metro cúbico (μg / m3) de aumento en la
exposición anual de PM5.
– 39% por cada 10 partes por billón de aumento en NO2 anual

Los investigadores ajustaron sus hallazgos a los factores que pueden haber sesgado sus
resultados, como el índice de masa corporal, el ingreso familiar, la diabetes, la presión
arterial alta, el tabaquismo y el estado socioeconómico de los vecinos del vecindario.
Los investigadores también observaron la eficiencia del sueño, el porcentaje de tiempo
que pasaba en la cama dormido en comparación con el tiempo total en la cama,
utilizando un dispositivo llamado actigraph de muñeca que mide los movimientos
pequeños.

Entre las conclusiones, aseguraron que si bien los estudios anteriores se han centrado
en gran medida en los factores de riesgo individuales para la apnea del sueño, estos
datos sugieren que las características ambientales también contribuyen a la variación
de los trastornos del sueño entre los diferentes grupos.

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