Cómo respirar mejor al llevar mascarilla

Cómo respirar mejor al llevar mascarilla

Cómo respirar mejor al llevar mascarilla

De momento, nos queda mascarillas para rato. El letargo en la vacunación y las sucesivas olas de la Covid-19 que asolan no solo España si no prácticamente todo el mundo, nos obligarán seguramente durante todo este 2021 a seguir llevando mascarillas tanto en espacios públicos como cerrados. El uso de éstas es una de las formas más efectivas para prevenir la propagación del nuevo coronavirus, sin embargo son también un grave incordio para aquellas personas que les respiran con dificultad o tienen alguna patología relacionada. ¿Cómo respirar mejor al llevar mascarilla?

Una investigación publicada en octubre en la revista Nature Medicine aseguraba que el uso de mascarillas quirúrgicas salvó la vida solo en EEUU de 130.000 personas entre mediados de septiembre de 2020 y finales de febrero de 2021. Otro estudio llevado a cabo por Investigadores del distrito de Columbia estimó que entre el 8 de abril y el 22 de mayo posiblemente se evitaron entre 230.000 y 450.000 casos de Covid-19 porque las personas usaban mascarillas, según un estudio recogido en la revista Health Affairs.

Una cosa está clara: y es que hasta que las vacunas se hayan distribuido ampliamente entre la población y la transmisión del virus se haya estancado, usar mascarillas es nuestra mejor defensa. No, una bufanda de invierno no puede reemplazar una mascarilla. Las bufandas voluminosas y otras prendas para el frío pueden protegernos del frío, pero no son un rival a batir por la Covid-19 y no deben usarse en lugar o debajo de una mascarilla.

Al usar una mascarilla, nos puede dar la sensación de tener que inhalar o exhalar aire más fuerte e incluso es posible que nos quedemos sin aliento más fácilmente. Aunque debemos ver su parte positiva: el aire frío seca y enfría las vías respiratorias. Usar una mascarilla contiene el aliento tibio exhalado y puede servir para ayudar a combatir los efectos del invierno.

Cómo tolerar mejor el uso de mascarillas

Date tiempo para acostumbrarte

Es normal sentir claustrofobia o incluso sentir pánico cuando sentimos que es difícil respirar, pero con el tiempo te acostumbra. Si tu respiración se siente restringida o bloqueada, abre la boca y respira profundamente varias veces hasta recuperar el aliento.

Cuando puedas, tomate un descanso de la mascarilla

Encuentra un espacio sin gente, aparta un poco la mascarilla y respira con normalidad durante unos minutos antes de volver a ponértela. Eso sí, siempre evita estar en lugares cerrados o en calles concurridas. Puedes aprovechar callejones o si estás en parques con árboles y naturaleza.

No te encorves

¡Cuidado! asegúrate de no obstruir tu respiración con comportamientos como encorvarse y más si tienes ya de por si problemas y dificultades respiratorias. Recuerda, que una buena postura ayuda a que los pulmones se expandan. Sentarte con la mascarilla puesta puede hacer que sea más difícil llenar los pulmones, simplemente párate y respira hondo, eso sí bien recto.

Disminuye la intensidad y la duración de los entrenamientos

Las personas que realizan deporte con frecuencia se enfrentan a desafíos adicionales. Al hacer ejercicio, tu respiración y frecuencia cardíaca se aceleran y tu temperatura aumenta. Usar una mascarilla lo intensifica todo.

¿La solución? no hay otra que aceptar la nueva normalidad. Necesitamos adoptar la mentalidad de que no podemos funcionar como lo hacíamos antes, al menos de momento. Haz ejercicio con mascarilla aunque sea a un ritmo más lento o en series más cortas. Tómate tu tiempo e hidrátate con más frecuencia pero siempre haz ejercicio de una manera eficaz y responsable.

Puede ser preferible una mascarilla de tela para los entrenamientos al aire libre. A veces es difícil hacer ejercicio con una mascarilla médica al aire libre pero si usas de tela coloca filtros. O pregunta en tiendas especializadas sobre mascarillas seguras y especiales para deportistas.

Reemplaza las mascarillas si se mojan

Ya sea por la humedad del aliento, la nieve o la lluvia, las máscaras empapadas son menos efectivas. Guarda siempre mascarillas de repuestos en tu bolsillo o bolso, y tira las mascarillas médicas o cámbialas cuando se mojen. Llevar una mascarilla mojada repercutirá en una mala respiración.

No te olvides de los niños

Es importante que los niños también cubran su nariz y boca con mascarillas. Los niños pueden ser asintomáticos, pero transmitir el virus.

Los diferentes centros para el control y la prevención de enfermedades recomiendan que los niños mayores de 2 años usen una mascarilla. Si los niños son capaces de comprender porque la necesitan gracias a una conversación pedagógica estaréis ganando toda la familia. Eso sí, vigila de cerca a los niños y asegúrate de que tengan descansos adecuados de la mascarilla y beban mucho líquido.

Estate preparado para ligeros agravios en tu enfermedad respiratoria

Las personas con problemas respiratorios graves como asma y otras afecciones respiratorias pueden encontrar que el uso de una mascarilla empeora los síntomas. Además, el aire frío del invierno puede llegar a ser irritante. Aunque el uso de una mascarilla calienta un poco el aire alrededor de la cara antes de inhalar, las temperaturas extremadamente frías aún pueden provocar problemas respiratorios. Por ello, es importante que estas personas intenten mantenerse más conscientes de su respiración mientras usan una mascarilla.

No lo olvides, usa siempre mascarilla, aprende a respirar con ella y protégete. En este otro artículo te damos algunos Consejos para dormir mejor que te serán de gran utilidad.

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