Deporte y su poder terápeutico frente a la apnea del sueño o como dormir mejor

Deporte y su poder terápeutico frente a la apnea del sueño o como dormir mejor

Actividad física y Apnea del Sueño. Hacer deporte para dormir mejor

Por todos es sabido que el deporte se convierte en el mejor aliado a la hora de cuidar de nuestra salud y prevenir ciertas enfermedades cardiovasculares. Hacer deporte también será un remedio accesible y sano para combatir la apnea del sueño a diferentes edades. ¿Sabes por qué?

La Facultad de Psicología de la Universidad de Granada lanzó, hace unos años, un estudio dirigido por el investigador Gualberto Buela-Casal en el que se explicaba la importancia de una dieta equilibrada y de la práctica del deporte de forma regular y monitorizada como medidas para tratar el Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS). A estas acciones se le sumarían mantener unos hábitos del sueño regulado y evitar el consumo de alcohol y tabaco. El proyecto se encuentra avalado por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, la cual aportó 111.200 euros para su desarrollo. Para tratar la apnea del sueño lo mejor es siempre  tener unos hábitos de vida saludables, practicar deporte y ponerse en manos de los mejores.

Este estudio advierte que ente el 13% y el 66% de los niños y adolescentes con sobrepeso son proclives a padecer apnea del sueño, viéndose afectada su función neurocognitiva, su sistema cardiovascular, su metabolismo, su comportamiento y su crecimiento. ¿Qué deporte podemos hacer? De forma regular, constante y controlada podemos practicar desde pequeños el senderismo, el ciclismo, la natación o los deportes de equipo, todo ello asociado siempre a una dieta saludable.

Se considera importante la práctica de deporte para evitar en los pacientes que padecen apnea del sueño la molestia de tener que dormir con mascarillas durante la noche. Tanto una dieta equilibrada como el ejercicio físico repercutirán en una reducción importante del Índice de Masa Corporal (IMC), perdiendo grasa y volumen en todo su cuerpo, incluido el cuello, por lo que la presión que padecen los tejidos de esta zona irán desapareciendo, reduciéndose el número de paradas y semi paradas respiratorias. Es ideal ejecutar ciertos ejercicios técnicos, como movimientos oscilatorios de la cabeza y la cintura que favorecerán a la pérdida de grasa.

Niños, adolescentes, adultos y personas mayores que padecen problemas de sobrepeso y obesidad, junto a otros factores, son proclives a contraer el trastorno de la apnea del sueño. Todo parte por inculcar en nuestros hijos, desde pequeños, el valor del deporte como cultura y como método de prevención frente al sobrepeso y otros problemas. Si no actuamos a tiempo, podrían depararse complicaciones en el sueño de nuestros hijos así como otros problemas patológicos y cognitivos.

Como bien saben, la apnea del sueño es un trastorno inconsciente en la obstrucción parcial o total de las vías respiratorias, en episodios de 10 o  más segundos, durante el sueño. Sus síntomas suelen ser la inquietud, la agitación, los jadeos, la asfixia, los ronquidos, y los despertares frecuentes del paciente debido a una sensación de falta de aire. Así mismo, durante el día nos provocará cansancio, cefaleas, dolores estomacales y de cabeza y somnolencia.

¿Sabías que la obesidad multiplica por diez la posibilidad de aparición de la apnea del sueño? En contramedida, el tratamiento de la obesidad reportará en una mejoría de este trastorno, yendo acompañadas las pérdidas de peso del 10% en una reducción de la apnea del 26% aproximadamente y dependiendo de cada caso. Al margen de la práctica de ejercicio de forma regular y moderada, el Taichí se presenta como una técnica innovadora a la hora de tratar los problemas del sueño.

Los especialistas recomiendan practicar 60 minutos diarios de deporte como acción preventiva y 90 minutos diarios de ejercicio moderado para el tratamiento de la obesidad. Podremos optar por ejercicios aeróbicos de fuerza-resistencia basados en circuitos de 6-10 ejercicios con 10-15 repeticiones cada uno, los cuales se realizarán con una frecuencia de 2 o 3 veces por semana. Los  últimos estudios también denotan que aquellos pacientes que padecen apnea del sueño son más proclives a padecer osteoporosis, por lo que la práctica regular de deporte será un gran método preventivo.

Es importante realizar deporte, pero nunca hacerlo menos de 4 horas antes de irnos a dormir, ya que éste en lugar de generarnos somnolencia activará nuestro metabolismo, dificultando la conciliación del sueño especialmente en los pacientes que padecen apnea. En cuanto a la alimentación, si consumimos elevadas cantidades de hidratos de carbono por la noche, sin hacer previamente deporte, tendríamos más facilidad para contraer el sueño. No obstante, el consumo de proteínas nos generará el efecto contrario. Lo ideal, a la hora de tratar la apnea del sueño, es ponerse en manos de especialistas que pudiesen asesorarnos también en nuestra alimentación y en la práctica de ejercicio físico.

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