Los bebés también sufren apnea del sueño pero ¿cómo?

Apnea del sueño en bebés

Los bebés también sufren apnea del sueño pero ¿cómo?

¿Pueden los bebés padecer apnea del sueño? La respuesta es, lamentablemente, sí. La apnea del sueño en los bebés es una condición clínica documentada, y se divide en dos categorías generales: apnea de la infancia y apnea del prematuro.

La apnea obstructiva del sueño en los bebés no es exactamente igual que en los adultos, de hecho, tiene una fisiopatología, una historia natural y un tratamiento distintivos según un estudio publicado en el American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine.

Estas diferencias surgen del hecho de que los bebés tienen tendencia a una obstrucción de las vías respiratorias y anomalías en el intercambio de gases causadas por sus cuerpos aún en desarrollo.

Eso también puede significar que el tratamiento es más complicado. Según este mismo artículo, el tratamiento para bebés con apnea del sueño generalmente se enfoca en las condiciones asociadas en lugar de la apnea del sueño en sí.

¿Qué pueden hacer los padres?

Para saber si el bebé sufre apnea del sueño, es importante que los progenitores analicen y se hagan estas preguntas: ¿el bebé tiene pausas en la respiración que duran 20 segundos o más? ¿Ha mostrado tu bebé patrones de pausas repetidas en la respiración que duran menos de 20 segundos? ¿Ha habido experiencias en las que la respiración de tu bebé o los problemas relacionados con el corazón no sean del todo normales, como latidos cardíacos lentos? ¿Alguna vez tu bebé ha necesitado otros cuidados de urgencia, especialmente relacionados con la respiración o la reanimación?

Si has respondido afirmativamente a cualquiera de las preguntas anteriores, debéis considerar seriamente llevar a vuestro bebé a un especialista en sueño pediátrico y que analice de forma pormenorizada su caso.

Apnea de la infancia y apnea del prematuro

¿En qué se diferencia la apnea de la infancia y la apnea del prematuro? Por un lado, La apnea del prematuro se define como el cese de la respiración de un bebé prematuro que dura más de 20 segundos y / o se acompaña de hipoxia o bradicardia.

La apnea se clasifica tradicionalmente como obstructiva, central o mixta. La apnea obstructiva puede ocurrir cuando el cuello del bebé está hiperflexionado o, por el contrario, hiperextendido. También puede ocurrir debido al bajo tono de los músculos faríngeos o a la inflamación de los tejidos blandos, que pueden bloquear el flujo de aire a través de la faringe y las cuerdas vocales.

La apnea central ocurre cuando hay falta de esfuerzo respiratorio. Esto puede deberse a la inmadurez del sistema nervioso central o a los efectos de medicamentos o enfermedades. Muchos episodios de apnea del prematuro pueden comenzar como obstructivos o centrales, pero luego involucran elementos de ambos y se vuelven de naturaleza mixta.

Por otro lado, la apnea de la infancia se define como un episodio inexplicable de cese de la respiración durante 20 segundos o más, o una pausa respiratoria más corta asociada con bradicardia, cianosis, palidez y / o hipotonía marcada.

En la actualidad, se desconoce la verdadera prevalencia e incidencia de la apnea en bebés. Entre los bebés prematuros, la incidencia de apnea está inversamente relacionada con la edad gestacional. Casi todos los bebés menores de 28 semanas de gestación tienen un episodio de estas características, porcentaje que se reduce si los bebés han nacido entre las 33 y 34 semanas.

¿Sabrías identificar cuáles son los trastornos del sueño en adolescentes? te los contamos.

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