Trastorno del sueño en adolescentes, ¿cuáles son las causas?

Trastorno del sueño en adolescentes, ¿cuáles son las causas?

Trastorno del sueño en adolescentes, ¿cuáles son las causas?

Desde nuestro nacimiento hasta la edad adulta, la cantidad de horas de sueño necesarias para el buen rendimiento de nuestro organismo va bajando. Cuando llegamos a la adolescencia, esa cifra se marca entre 8 y 9 horas durmiendo, pero habitualmente no se cumplen.

Ya sea por cambios en sus hábitos o por diferentes convenciones sociales, los jóvenes no descansan cuanto deberían. Los resultados son graves: trastornos hormonales, en la conducta y en el aprendizaje. Pero una noche de insomnio no indica un trastorno del sueño: debe repetirse al menos durante todo un mes para tomarlo como repetitivo.

El ritmo circadiano marca el estado del cuerpo entre la vigilia y el sueño, siendo este último imprescindible para multitud de tareas internas. Tiene un papel crítico en las primeras etapas de un bebé; pero también entre los 10 y los 20 años, cuando el cerebro es altamente receptivo.

Si crees que tú o algún familiar puede sufrir algún problema relacionado con la falta de sueño, sigue leyendo estas líneas para conocer su procedencia y atajar la dificultad desde la raíz.

Orígenes del insomnio en adolescentes

La cantidad de horas de sueño tiene un impacto directo en el rendimiento escolar, ya que las últimas fases del sueño ayudan a retener los conocimientos. Hoy te presentamos el porqué del insomnio en los adolescentes, aunque normalmente es una combinación de varios de estos puntos. Te dejamos también unos tips para dormir mejor para implementarlos en tu día a día.

Factores internos

Una de las causas de la falta de sueño más importante es adolescentes es la secreción de melatonina. Esta hormona, que regula los estados de vigilia y sueño, inicia su producción más tarde en el ciclo circadiano de una persona de esas edad.

Por lo tanto, su cuerpo le llevará a “querer” dormir mucho más allá de las 12 de la noche, pero sus obligaciones estudiantiles harán que se despierta apenas 5 o 6 horas después. Se ha descubierto que, en realidad, el despertar ideal para el organismo de un adolescente es alrededor de las 9 o las 10 de la mañana.

Aunque influye el entorno que rodea al joven, el estrés, la ansiedad o incluso la temperatura de su habitación intervienen mucho más en la predisposición al sueño. Su ritmo circadiano tiene a completar ciclos de 25 o 26 horas, por lo que nunca encuentran un buen momento para irse a la cama.

Factores externos

En cuanto a los factores externos, el principal problema a la hora de conciliar una buena noche de descanso es la extrema exposición a las pantallas durante la noche. La sobreexcitación de los receptores de luz impide un buen descanso en las primeras horas de sueño, que se acumula hasta que suena el despertador.

Y este es otro de los factores que más condiciona el sueño de un adolescente. La discordancia entre el horario en días lectivos y festivos impide la correcta regulación del ciclo biológico del joven; y su constante alteración implica un descanso nulo entre semana y un sueño excesivo en sábados y domingos.

La consumición de bebidas excitantes o drogas como el tabaco o el alcohol también provocan desajustes en el momento de dormir; así como lesiones, dolores o enfermedades crónicas que pueda sufrir.

Ahora que a conoces el origen de insomnio adolescente y los problemas que ello conlleva, es momento de reducir este problema. Ya seas padre o madre de uno o seas tú mismo el adolescente que está leyendo esto, toma partida en el asunto y trata de mejorar la calidad del sueño cuanto antes.

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