Los colectivos más propensos a sufrir trastornos del sueño

Los colectivos más propensos a sufrir trastornos del sueño

Cada persona es diferente, también a la hora de dormir. Las hay que duermen las ocho horas diarias recomendadas y sin sobresaltos. Con un sueño de calidad, capaz de recargar el cuerpo y la mente de energía y así revitalizar el sistema inmune. Sin embargo, también hay colectivos que son más propensos a sufrir los denominados trastornos del sueño. ¿Quiénes son estas personas que, desgraciadamente, duermen menos y peor?

Qué duda cabe que dormir bien debe ser una necesidad para todas y cada una de las personas. Un buen descanso sin trastornos del sueño ayuda a que tengamos una mejor calidad de vida; a que nuestro cuerpo y nuestra mente descansen como se merecen; a que no aparezcan ciertas patologías y a que también disfrutemos de una mayor sensación de bienestar y confort para empezar así un nuevo día.

Los trastornos del sueño son problemas relacionados con dormir pero a menudo pensamos que éstos solo incluyen a las dificultades para conciliar el sueño o permanecer dormido de una forma regular las 7 u 8 horas de sueño.

Sin embargo, los trastornos del sueño van más allá: dormir demasiado, quedarse dormido en momentos inapropiados, somnolencia diurna, apnea del sueño… en general hay más de 100 trastornos diferentes de sueño y de vigilia que pueden llegar a condicionar nuestra vida. Pero hay personas que los sufren más que otras.

Qué personas tienen más trastornos de sueño

Obesidad. La obesidad es una pandemia global que no deja de aumentar, sobre todo en las sociedades modernas. Un aumento excesivo de peso, muchas veces acompañado por malos hábitos, que pone en serio peligro la salud de quienes la padecen. Y también, cómo no, su calidad de sueño.

Hay estudios que relacionan directamente la obesidad con trastornos del sueño. Ésta puede alterar la predisposición a dormir las horas correctas y en las horas del día recomendadas, pudiendo ir acompañada sobre todo de somnolencia diurna.

Enfermedades crónicas. Hay enfermedades crónicas que, de por sí, no ayudan a quienes las sufren a dormir bien. Dolores frecuentes, dificultades de movimiento, de respiración… pueden provocar que no se duerman bien incluso tomando medicación para controlarla. El insomnio puede ser una de estas enfermedades crónicas también provocando incluso la desesperación cada noche a la hora de poder desconectar y lograr dormir.

Apnea del sueño. No respirar de manera adecuada puede llevar a que por la noche el paciente que sufre apnea del sueño se levante varias veces al no dormir bien. Aunque hay personas que sufren apnea del sueño, duermen y casi no son conscientes de este mal descanso, las hay también que dormir por la noche con este trastorno es una auténtica pesadilla.

Mujeres en la menopausia. El cambio hormonal que sufren las mujeres en la menopausia lleva a un porcentaje cada vez más elevado de éstas a que aparezcan, incluso, los primeros trastornos del sueño de su vida que no ser tratados pueden convertirse en crónicos. Las mujeres con graves cambios hormonales son uno de los colectivos más afectados si hablamos de trastornos del sueño.

Altos niveles de estrés. Las personas con elevados niveles de estrés tanto físico como emocional son un colectivo propenso a sufrir trastornos de sueño, sobre todo el no poder dormir. Tanto que muchas de ellas se ven empujadas a tomar ansiolíticos para poder dormir y descansar un mínimo.

Trastornos del sueño hereditario. Los trastornos del sueño también pueden ser hereditarios, así lo corroboran diferentes estudios. Hay personas que heredan esta fatalidad en forma de una mala calidad y forma del sueño que, de no ser tratada, puede convertirse en un problema eterno.

Víctimas de adicciones. Otro de los colectivos vulnerables en lo que a trastornos del sueño son las personas con adicciones, sobre todo de alcohol y drogas. La ingesta de ello, puede llevar a padecer un mal descanso y arrastrar las consecuencias durante el día.

En todos estos casos, es necesario consultar con profesionales médicos para que evalúen de manera profesional y con las pruebas oportunas, cuál es el mejor tratamiento para ayudar a solucionar estos trastornos de sueño o, al menos, paliar sus consecuencias.

¿Y nuestros mayores? ¿duermen mucho o poco? te lo contamos AQUÍ.

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