La importancia del descanso en las dietas de pérdida de peso

La importancia del descanso en las dietas de pérdida de peso

Parece lógico pensar que dormir menos implica una mayor actividad y, por tanto, un mayor gasto calórico. Según este razonamiento, dormir menos ayudaría a adelgazar cuando se siguen dietas de pérdida de peso. ¿Pero es realmente así? Lo cierto es que ocurre exactamente lo contrario: es un buen descanso el que puede ayudarnos a adelgazar.

Hay que tener en cuenta que no solo durante el día, también durante la noche se queman calorías, por eso es un error reducir el periodo de descanso. Y no solo porque dormir menos no ayuda a la pérdida de peso, sino porque favorece un sinfín de problemas que van desde la falta de concentración a un aumento de los niveles de estrés y también del riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, entre otros.

Pero no se trata solo dormir las horas que requiere el organismo para su bienestar, sino de que ese descanso sea realmente reparador. De poco sirve pasar siete horas en la cama si problemas como la apnea del sueño lo alteran o interrumpen. En definitiva, para que las dietas de pérdida de peso funcionen no solo hay que dormir lo suficiente, hay que dormir bien.

El funcionamiento del organismo durante el sueño

Nuestro organismo gasta entre un 60 y un 75% de la energía estando en reposo, es decir, en acciones tan simples como respirar o dormir. ¿Qué ocurre cuando el descanso no es el que necesitamos? Básicamente, que las hormonas que regulan el apetito (la leptina y la grelina) se desequilibran, y es en ese aspecto en el que las dietas de pérdida de peso se pueden ver notablemente alteradas.

Pero al decir alteradas no significa que las dietas no funcionen. El problema es que cuando no se descansa bien, la leptina, que es la hormona que regula la sensación de saciedad, está a niveles muy bajos en el organismo. Mientras, aumentan los de grelina, que es la hormona que se encarga de la sensación de hambre.

Un descanso alterado es, así, capaz de sabotear cualquier programa de pérdida de peso. Por un lado, la grelina mandará más órdenes al cerebro avisando de que el cuerpo tiene apetito. Por otro, la leptina no ejercerá del todo su función de avisar cuando se ha ingerido la suficiente cantidad de alimento. En resumen: más hambre y menos sensación de saciedad.

En circunstancias normales, esta situación provoca un aumento de peso, ya que se tiende a comer más y alimentos más energéticos (sobre todo dulces), además de que disminuyen las ganas de realizar alguna actividad física. Pero cuando se sigue una dieta para perder peso, el problema es que puede aparecer ansiedad por la comida y acabar arruinando todos los buenos propósitos planteados al iniciar el plan de adelgazamiento.

¿Cómo debe ser un buen descanso para adelgazar?

Si has probado más de una dieta y no consigues bajar de peso, plantéate si tu descanso es el adecuado. El organismo necesita entre 6 y 8 horas de sueño para recuperarse plenamente de la actividad diaria. Y no debes olvidar que en ese periodo el metabolismo continúa activo, por lo que hay un gasto calórico.

Si el problema no es que duermas pocas horas, sino que tu descanso se ve interrumpido o alterado por problemas como ronquidos o apneas, consulta con el especialista para iniciar un tratamiento adecuado.

Y junto a ello, puedes adquirir algunos hábitos que te ayuden a conciliar el sueño, hacer algo de deporte, evitar realizar actividades estimulantes antes de acostarte y cenar dos horas antes. Son pequeñas rutinas que mejorarán tu descanso y, por tanto, te ayudarán a conseguir los objetivos que te has planteado al iniciar la dieta para perder peso.

 

 

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