El uso del CPAP ¿es para siempre?

El uso del CPAP ¿es para siempre?

¿Tu familia o pareja se queja de continuos ronquidos? ¿Al levantarte te sientes cansado o te despiertas muchas veces durante la noche?

Sí has respondido afirmativamente es muy probable que padezcas apnea del sueño, cuya forma más común es la apnea obstructiva, que representa el 84 por ciento del total de apneas del sueño.

Pero, ¿qué es la apnea del sueño? Pues se trata de un trastorno muy común en el que la respiración al dormir se interrumpe o lo hace parcialmnete. La apnea obstructiva del sueño es el tipo más común de apnea del sueño, ya que la padecen más de tres hombres de cada 10 y a casi una mujer de cada cinco. Afortunadamente, a día de hoy contamos con uno de los tratamientos más efectivos contra la apnea del sueño. Se trata de la presión positiva continua en la vía aérea (CPAP), un dispositivo que consiste en una mascarilla que suministra de forma continua aire al paciente y permite que mantenga abiertas sus vías respiratorias.

¿El uso del CPAP es para toda la vida?

 La apnea del sueño es una enfermedad crónica, es decir, de por vida. Aunque algunos pacientes puedan experimentar una mejoría, los profesionales sanitarios recomiendan que nunca se deje de utilizar el CPAP, pues tiene efectos muy positivos en la vida de los pacientes con apnea del sueño, contribuyendo incluso a limitar el riesgo de padecer determinadas enfermedades cardiovasculares como insuficiencia cardiaca, pero también diabetes tipo 2, obesidad o hipertensión.

Si bien para algunos pacientes el primer tiempo de adaptación al CPAP resulta complicado, poco a poco se van acostumbrando y enseguida comienzan a notar sus ventajas. Disminución de los ronquidos, mayor vitalidad y sensación de descanso y mejores estados anímicos, son solo algunos de los beneficios que proporcionará el CPAP a los pacientes con apnea del sueño y a sus familias. Además, el uso de los estos dispositivos no afectan en absoluto al estilo de vida.

Si bien es cierto, hay pacientes que con una dieta adecuada y mejorando su estilo de vida pueden reducir su apnea y ronquido a niveles casi inexistentes. Esto sucede cuando el síndrome de apnea del sueño está estrechamente ligado a la obesidad y sobrepeso. En otros casos, cuando la apnea tiene más relación con los factores anatómicos de la persona, como por ejemplo, el tamaño de la lengua o forma del paladar, puede ser más complicado que la apnea se elimine por si sola; o incluso no desaparecer nunca.

¿Cómo saber si tengo apnea del sueño?

Si aún no lo sabes, pero lo sospechas, o tu familia o pareja se alerta de ronquidos continuos, es posible que tengas apnea del sueño. ¿Qué hacer para saberlo? En primer lugar debes consultar con tu médico quien te recomendará pruebas para su detección. Existen dos tipos, la poligrafía respiratoria, que se realiza en el propio domicilio del paciente, o la polisomnografía, que se realiza por personal médico en un hospital o centro del sueño, previa colocación de unos sensores para controlar el sueño. La poligrafía respiratoria es una prueba más cómoda, ya que es el paciente en su propio hogar quien se coloca los sensores tras las indicaciones de los profesionales sanitarios.

Si cualquiera de estas dos pruebas resulta positiva, es muy probable que nuestro médico nos prescriba un CPAP. Es muy importante que, para adaptarnos a él lo más rápido posible, encontremos la mascarilla que se adapte mejor a nosotros. Además de la mascarilla, el CPAP está compuesto por un tubo, el equipo de tratamiento y el humidificador. Nuestro médico o nuestro proveedor del dispositivo nos recomendará en todo momento qué hacer y qué no para que instalemos el equipo de la mejor forma posible.

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